Hace más o menos un año recuerdo que estaba deseando que llegara ya el 31 de diciembre para poder dar carpetazo al 2008. El 2008 fue un año de mierda, para mi y casualmente para bastante gente de mi alrededor fue un año malo. No éramos pocos los que teníamos mucha fé en que el 2009 iba a ser mejor, iba a ser NUESTRO año, y algunos, al menos, no nos equivocamos.
Doce meses más tarde estoy todavía subida en esa ola de emociones positivas en la que convertí mi ansiado 2009, y no quiero bajarme. No es solamente que el 2009 haya sido un gran año, es que todavía lo está siendo.
Silvia, mi psicóloga, dice que diciembre es el mes de cerrar ciclos, que contra eso no se puede luchar, por todo lo que significa y conlleva, diciembre es el mes de las despedidas.
Que sí, que todo tiene un ciclo, todo tiene un principio y un final, que a veces lo bueno si breve dos veces bueno, que hay que dejar fluir, dejar ir, y dejar venir. Pero yo siento que mi “ciclo” está plenamente abierto aún en su mitad, ¿qué hacer entonces? ¿lo tengo que cerrar como una herida sin curar, supurante, y le dejo unos tubitos para que vaya drenando? ¿hago fuerza y me siento encima dando saltitos como en una maleta que seguro me hará pagar exceso de equipaje? ¿aprieto rápido y sin querer mirar como a las toallas tambaleantes del placar y cierro velozmente la puerta sabiendo que quien la vuelva a abrir se verá sepultado por una montaña de rizos de algodón?
Que alguien me diga cómo se hace para cerrar (o encerrar) esto que aún está tan vivo e inquieto. Se terminan las páginas de mi agenda, y los cuadernos del 2010 que encuentro son demasiado grandes para mi bolso.
Despido el año de los encuentros y las despedidas, recibo el año de más despedidas y los reencuentros.
De salud: con un trancazo del copón.
De ánimo: nostálgica.
Papi, mami, Cris, Inma y Yosop, os quiero y os extraño.
Como estos días ando bajoneada y no estoy ni ahí para ponerme a desarrollar ningún tema ameno y/ o siquiera superficial con un mínimo de optimismo se me ha ocurrido hacer un clásico de los ejercicios de manual de auto-ayuda: un listado de motivos por los que estar contenta, y de paso otro con los motivos por los que no puedo estarlo tanto, aún así no van a tener el privilegio de ser motivos “para estar triste” sino simplemente “para pensar”.
Para estar contenta:
- No tengo caries. Llevó al menos 18 meses libre de caries.
- Terminaron de salirme las cuatro muelas del juicio, no más dolor. Tienen sitio de sobra para cada una así que no han tenido que pelear con ningún otro molar para hacerse su hueco.
- El Sol sigue saliendo y calentando cada día un poquito más fuerte en Montevideo.*
- Sigue lloviendo regularmente cada semana, aproximadamente en intervalos de 48 horas, lo cual refresca el ambiente y lo limpia, lo cual me ayuda a combatir la alergia.
- Las casualidades me siguen proveyendo de grandes anécdotas, las mejores las formadas por reencuentros inauditos. Las otras, las que me resuelven apuros económicos en el último momento, como caídas del cielo, tengo un ángel guardián.
- ¡Tengo muchos ángeles guardianes! No llevan sus alas a cuestas pero emanan una luz especial. Son mi familia y amig@s, que me quieren y me lo hacen notar SIEMPRE. Aquí a mi lado, y allá del otro lado del océano y de la red, me hacen sentir querida, acompañada y tranquila de saber que velan por mi.
- La terapia está funcionando, la última vez sólo tardé 24 horas en reivindicar mi lugar. En cuatro meses más seré capaz de decir “NO” casi al momento de pensarlo.
- Gente genial que estoy conociendo, gente apasionante, cálida, divertida y un poco snob.
- El tráfico de turrón y periódicos recientes por Correos de España. GRACIAS PAPI Y MAMI.
- Mi hermanita se prepara para la selectividad.
- Estoy más flaca.
- La parte de arriba de mi bikini nuevo.
Para pensar:
- A mi ex no lo volvió así el divorcio, es que siempre fue así (palabra de terapeuta).
- Dios le da pan a quien no tiene dientes, tetas a la que no tiene novio** y nunca llueve a gusto de todos.
- Mi terapia también le está funcionando a mi psicóloga, se pone muy feliz cuando pago después de cada sesión.
- La parte de abajo de mi bikini nuevo. Menos es más, o sea, menos tela más celulitis a la vista.
- Se termina el curso de Stand up.
Conclusión:
Puedo estar bien contenta de ser un poco pelotuda.
De ánimo: ahí andamos. De salud: bien.
* Alusión a la proximidad del verano. Nada que ver con el calentamiento global. ** Copyright Claudia.
El tiempo se me pasa volando, los lunes no existen para mi porque los paso entre zombie y bella durmiente. Las tardes las ocupo en escribir el material para el curso y las noches para reposar. Así llega el martes, salgo de laburo y si es posible tomo un poco de sol en la azotea antes de almorzar una ensalada de pollo, hablo un rato con Nati o Ceci y me largo en busca de un MCDonals poco abarrotado para aislarme del mundo real (del mundo de la comida real) y café hirviente en mano trato de inspirarme y escribir algo de humor. Por la noche puede ser que me vaya a lo de Diego, a la mañana siguiente carrerón para no perder el 300, entrada al laburo, saludo a Maiso, beso para Marian, beso para Monra, checkeo del e-mail y ckeck out del día, y ya son las 14h, y de vuelta si hace bueno terracita, sinó ensalada de pollo y tv por cable...y en poco nos plantamos en el jueves, curso de stand up, nervios que me giran el estómago y todo a mi alrededor (algún día me desmayo delante de los compañeros y se piensan que forma parte del monólogo), después capaz que me animo a ir al Mess y ver a los alumnos adelantados presentar su material (¡qué grosos, qué envidia, qué admiración!), me cuentan que hay alguno más adelantado que todos los demás y se olvida de citar el autor de su material, el viernes fue el cumple de Marian. Sangría casera en lo de Anita, pizza casera también gracias a Guille, papas chips, regeattón, se termina el vino y me vendo a la cerveza (me regalo, más bien), una cámara con video y una Pilsen, ¿qué más hace falta para entretenernos?. Sábado sabadete compartiendo resaca con Ceci, tarde de shopping por el puñetero clima (¿me saco el carné para manejar auto o canoa?), mejor vamos en bus y a la altura del estadio del Peñarol una marea humana (no pondría la mano en el fuego por esto último) de adolescentes exaltados por el resultado del partido (cualquiera que sea) toman los transporten públicos, los sitian y casi por la ley de repulsión natural salimos corriendo y a tiempo del vehículo. Una mala noticia. Ya es domingo. Regreso al laburo (siempre me llevo el trabajo a casa), despliego mi kit de supervivencia para turnos maratonianos nocturnos y escribo el blog.
De ánimo: bien de bien. De salud: aún no sé si es resfrio o alergia.
Ha pasado mucho tiempo desde el último post relatando mis actividades habituales. Sin embargo esta vez el motivo de tan largo retraso no ha sido sólo el hecho de no tener novedades sino que el curso de Stand Up Comedy me está absorviendo los tiempos libres y la creatividad literaria. Ahora en lugar de pensar en el blog la paso estrujándome el seso para hacer el ejercicio semanal, el “material” que tengo que presentar cada jueves, y no es nada fácil. Ahora sé por qué me apunté a ese curso, y es que según parece (y no lo digo yo, lo dice el profesor) soy buena. Sí, soy buena haciendo monólogos de humor. ¿Alguien se lo imaginaba? Pues yo tampoco. Y no se trata sólo de representarlos, además tenemos que escribirlos nosotros mismos. No sé qué es más difícil, la verdad. Bueno sí, para mi es infinito más difícil ser imaginativa y a la vez graciosa e inventar chistes... Porque para hacer el payaso encima de un escenario nunca he tenido demasiado problema pero ¡INVENTAR CHISTES! Yo, que no sé contar un chiste de rubias y ahora me tengo que ver inventando chistes sobre gallegos...en fin. La verdad es que estoy contenta, satisfecha y muy animada y estimulada para continuar dejando todo todito todo en el asador. ¿Será la suerte del principiante y como el protagonista de Karate Kid he atrapado la mosca de pura potra? ¿O será que, como el protagonista de Karate Kid, en realidad tengo un talento cada vez menos oculto?
El reto tiene fecha y lugar. El 3 de diciembre, en el Under Movie Theater de Montevideo Shopping. Nos veremos las caras (y espero que los empastes molares también, por eso de las risas y tal...).
Papi, mami, Cris, os quiero y os extraño.
De salud: las cositas amarillas que caen de los árboles me aterran. De ánimo: bien de bien.
Primer ejercicio "íntegro" del curso de stand up, más o menos adaptado al vocabulario del otro lado del océano (Atlántico).
Hubo una vez, hace mucho tiempo, en que los alienígenas vinieron a la tierra para dominarla...peeeero se encontraron con un grupo de gallegos.Intentaron la conquista por todos los medios...lo intentaron usando la fuerza bruta, pero fuerza bruta que era una gallega cuadrada, obviamente se puso de nuestra parte.Así que viendo que no iba a ser tan fácil empezaron a pensar y pensar cómo podían hacerlo para aturdirnos, lavarnos el cerebro, torturarnos con sofisticada tecnología en campos de concentración...e inventaron los parques de atracciones.
Hay que decir que el primero lo abrieron en España, pero estábamos un poco duritos para tanto cambio. Fíjense que cuando inauguraron la atracción del barco vikingo, fueron y entre 20 gallegos lo cogieron...y previo paso por el astillero y doble capa de barniz lo echaron al atlántico. Y claro que después de varios intentos los extraterrestres se cansaron de mirar al horizonte y ver aquello que parecía el hundimiento del Titánic versión Love Parade con tanta bombilla de colores.
Ya sé qué están pensando, que estoy loca de atar, pero cómo si no se explican lo de Walt Disney. ¡Está claro! ¡Lo mandaron los extraterrestres para que construyera Disneyland! ¿¿¿Por qué sino se iba a mandar criogenizar??? ¡¡¡Porque era extraterrestre!!! ¡Y Michael Jackson! Bueno, que era extraterrestre no es ninguna novedad, pero se mandó construir un parque de atracciones en el patio de su mansión. Yo me imagino a Michael Jackson pidiendo consejo a Walt Disney: “oye, Walt, yo tengo un sueño de ver mi mansión llena de niños...y no sé cómo hacerlo.” y Walt Disney : “y...no sé moreno,...mira que a los niños del gusta jugar en las camas elásticas...” y ahí él asoció “niños-cama-niños-cama” y en fin, que los extraterrestres también se confunden.
El primer indicio de que los parques de atracciones son una conspiración alienígena es la misma entrada al parque. Un circuito serpenteante que, claramente está diseñado para ratones de laboratorio...y aunque al final no hay un queso sí hay otro indicio que confirma mi teoría...un ratón de metro ochenta, que usapantalones ¡y guantes!, con una cabeza con suficiente tamaño para tener su propio campo gravitatorio, que los niños que se acercan demasiado corren el riesgo de quedar atrapados flotando alrededor de ella, se han dado casos de padres que han tenido que dejar ahí a sus hijos...y cuando el ratón pasó a parecer un planetario lo han mandado a trabajar a un parque temático sobre ciencias del espacio.
¿Y el tiovivo? ¿qué me dicen del tiovivo? Una pasarela giratoria de equinos atravesados con un palo, díganme sino es una tortura subir ahí a un niño, que el pobre cuando baja después de 10 minutos dando vueltas, con esa música medio diabólica y las luces de colores intermitentes no sabe si ha hecho una regresión a Woodstock o quiere matar a toda su familia.
Y luego está el tren fantasma, que nosotros, adultos, como ya estamos metidos en la conspiración alienígena llevamos a nuestras criaturas para empezar a traumatizarlas. Entonces llevas a tu nene, lo montas en el carricoche mientras le vas diciendo “si no da miedo, si verás que te vas a reir, ¡mira a tu primo como no tiene miedo!” y te despides con la mano mientras murmuras a tu marido entredientes “¡ay! Pobre, se va a cagar a sustos...” ¿por qué???? ¿¿¿¿¿por qué los adultos somos así??????¿¿¿por qué esa necesidad de torturar a nuestros niños??????Porque ya nos han lavado el cerebro a nosotros... Y si a estas alturas de la vida y del parque no estamos lo bastante absorbidos por ellos...nos queda la prueba final, la prueba de fuego, la definitiva: encontrar el coche a la salida.
La salida de estos parques está llena de hombre y mujeres dubitativos, sin alma de voluntad, abandonados por sus familias después de años de búsqueda del auto... Y una que se conoce el mundo de los párquings cuando llega se preocupa de anotar dónde deja el coche, que si no los hicieran los extraterrestres serían mucho más sencillos...tendrían un color y una letra, como los de toda la vida.Pero ellos le ponen que si dibujitos, que si matices,...que una en un arrebato desesperado agarra al encargado y le muestra” le juro que yo lo estacioné en el pasillo de la Sirenita, esquina Jorobado de NotreDamme cruce con Pinoccio”... y el encargado: “pero señora, usted está en el pasillo Mary Poppins calle de Aladín subida de la Bella y la Bestia” que para bestía ya estás tú, que a esas alturas lo único que quieres es agarrar el paraguas de Mary Poppins y convertir al encargado del parqueadero en caballito de tiovivo.
Pero no lo haces, no lo haces porque para entonces ya te has rendido, no lo sabes pero ya perteneces al lado oscuro, y sólo te queda esperar haber hecho bien tu parte del trabajo y haberte ganado tu merecido pase de temporada.
Como ya me ocurrió en marzo al instalarme por 4 semanas en Buenos Aires, me encuentro con que no tengo novedades viajeras para explicar. Llevo ya dos meses y medio más o menos establecida en Montevideo. Teniendo en cuenta mi ritmo nómada de este año se podría decir que por fin me he quedado quieta en un mismo sitio, aunque desde julio haya vivido con Laura unos días, en la casita iglú unas semanas, haya vuelto a viajar por un par de semanas también y ahora esté viviendo en un hostel.
En septiembre empecé a trabajar y vivir en el Palermo ArtHostel de Montevideo. Es un albergue muy lindo en un barrio no tan lindo aunque muy cerca de algunas ubicaciones interesantes, Estamos a unas pocas cuadras del Parque Rodó y de la Rambla. A unas pocas más del parque de diversiones y a unas cuantas más de la Ciudad Vieja, que es algo así como el mismo meollo de lo más céntrico y turístico.
Aunque vivo en el hostel realmente hago poca vida en él. No me gusta pensar que vivo en el lugar de trabajo, aunque lo pase bien aquí y los estudiantes y los mosquitos del tamaño de pequeños aeroplanos que también viven acá son buena gente intento pasar parte de la semana fuera.
Para empezar los fines de semana me llevo el petate a casa de Diego, y de ahí planeamos qué hacer. Este finde estuvimos en Villa Bruji echando una manita a Laura con el pasto. No fue mucho, la verdad, si la intención fuera lo que contara no habría quedado medio terreno por cortar...pero yo al menos lo pasé bien. Fue la excusa perfecta (aunque en realidad me sobran excusas, buenas y malas, para pasar un rato con mi reina mora Laura) para cenar pizza, comer chocolate, tomar vino, hacer crepes con dulce de leche y marranadas varias con la comida y combinaciones de sabores pocas veces vistas anteriormente. Aprendí a cortar césped, cada día estoy más cerca de ser una buena chicarrona del norte (en este caso más bien del sur) y aprendí que los cánidos en ocasiones sufren de insomnio.
Por otro lado me he apuntado a un curso de “Stand Up comedy”, esto es, cómo hacer y representar monólogos de humor, impartido por Alejandro Angelini. De momento sólo he tenido una clase y aunque lo he pasado muy bien y realmente es interesante ya me he preguntado varias veces quién narices me ha mandado meterme en ese “fregao”. Ya veremos cómo sale...
Por lo pronto esto es todo, cambio y corto.
De salud: ¼ acatarrada, ¼ alergicoprimavérica, ½ bien de bien. De ánimo: rebien.
¡¡Menuda responsabilidad y presión que me mete esta niña!! Una que es fiel seguidora a su blog de viajera, y ahora me concede el gran honor a mí de escribir sobre nuestro querido Lissandro. Claro que la ocasión merece la pena, cuanto menos por intentar agradecer su solidaridad y “buena honda”.
Me presento, soy Carol de Barcelona y resulta que durante algo más de 2 semanas he podido compartir un pedacito de viaje con Nuria. Pero ahora solo me toca escribir de mi primera experiencia de Couchsurfing en Rosario (Argentina).
Todo empieza cuando el alojamiento en Rosario estaba prácticamente agotado, así que Nuria me propone que intentemos localizar a alguien que tan amablemente nos aloje en Rosario (según ella por alojar a 2 peazos de españolas tenían que haber hostias). Y hostias, tampoco es que hubieran, pero gente amable que respondía a nuestra solicitud sí. Entre ellos, Lisandro un chico de 20 años que vivía solo y que estaba dispuesto a alojarnos por una noche a este par de españolitas.
La llegada a las 7 h de la mañana no es que fuera triunfal, después de estar 6 horas en ómnibus cabeceando entre aire acondicionado y calefacción, además de algún susto que me lleve con el despertar de Nuria (solo con eso te da para hacer un post entero, ¿eh Nuria?) nos esperamos 3 horas en la estación sin hacer absolutamente nada salvo reírnos hasta llorar que no es poco. Cuando llegamos a casa de Lisandro, después de acicalarnos, nos lleva a recoger a unos amigos suyos para ir a un asado con más gente de Couchsurfing de Rosario. Después visita guiada con la gente del asado que se ofreció a enseñarnos su ciudad y tomar algo, en una tarde más que agradable. Lisandro nos llevó al estadio del Newels Old Boys, cuna de Messi para que pudiéramos hacernos la foto con la bufanda del Barça, que últimamente viaja más que Pancho y Miel. Cenita en casa de Lisandro donde Nuria quiso ser tan buena huésped que por hacer la cena casi se deja media mella en el intento, para que luego digan que no sabe cocinar (pero empeño le echa un rato), acompañada de unas risas y unas cuantas confidencias personales hasta que el agotamiento nos pudo.
Al día siguiente levantarnos prontito y aunque incumplimos nuestra promesa de despertar a Lisandro para que estudiara, nos dio tanta penita verlo dormido y “calentó”, pudimos despedirnos más tarde de él y dejarle además de un agradecimiento en la heladera como se mereció por ese recibimiento que nos dio, la receta española mejor guardada… “Como hacer ali-oli”. Espero habernos ganado el gran honor de conservarnos la nota en el puesto de honor de la heladera durante un tiempo, al menos.
Y hasta aquí, por partida doble, mi primera experiencia de Couchsurfing y de escritora de este blog. Espero Nuria, que no pierdas fans fieles ni mucho menos amistades por mi incorporación. Para mi ha sido todo un honor, además de dejarme un buen sabor de boca al recordar nuestro viaje. Mil besos!
17h, 20º, mate, una mesa de lata y Radio 0. Momento “esto es vida”.*
Y el iglú que ya no es más iglú se derritió porque Carol me trajo un cachito de Barcelona, de su verano y su sonrisa.
A fuerza de carcajadas y mucho cariño me puedo despedir de esta casita que ha visto tantas cosas en muy poco tiempo y que ya me conoce como sólo pocas personas pueden decirlo. Si las paredes hablaran (porque de lo que no hay duda es de que desde luego por lo menos sí escuchan) las de ésta podrían tener su propio blog.
Por el periodo que me corresponde puedo dar fe de que hablaría de los intentos de una gallega cabezona por calentar el que ha sido el peor invierno uruguayo en años a base de garrafas de gas y que finalmente y como suele suceder en la vida, de casualidad, se dio cuenta de que a estas cuatro paredes lo que las calienta de verdad es, como dice el eslogan de 3 Cruces, un buen abrazo (detrás de otro), un buen beso (detrás de otro también), una buena conversación entre amig@s (la clasificación de buena es absolutamente subjetiva), una larga sesión de risas animadas por un buen vino (aquí la calidad del vino se mide en función a la cantidad de risas), un mate, un buen asado (tanto en calidad como en cantidad), etc.
No podría hablar de los diez días que estuve boludeando de nuevo por Argentina con Carol, pero sí de las anécdotas que nos trajimos y no nos cansamos de repetir hasta casi llorar de la risa. Podría explicar que se imagina que estuvimos en lugares relindos por lo que se puede intuir en las fotos aunque no comprenda del todo por qué nos empeñamos en fotografiarnos con los perros vagabundos en lugar de con los monumentos.
Contaría que le sienta bien el humor ibérico (y eso que no ha probado el jamón), que se extraña de que el mundo pueda parecer tan grande en ocasiones y sin embargo y de imprevisto arrejuntar unas cuantas fronteras alrededor de una mesa y cuatro manteles individuales.
Haría chistes sobre lo únicos que nos gusta sentirnos y lo iguales que ella nos ve.
Explicaría que a ésta última inquilina la han venido a visitar bien poco, pero que las visitas de siempre están muy guapas, y, por otro lado, siente curiosidad por saber cómo será su próxim@ huésped, pues algo ha oído en esas reuniones...y ahora que se viene el buen tiempo no está acostumbrada a quedarse vacía, eso es algo que no le apetece nada.
Reconocería que siente un poquito de celos (de los sanos y lógicos) del PalermoArtHostel que se convertirá en mi nuevo y provisional hogar a partir de septiembre, aunque desea fuertemente que me adapte con éxito y lo disfrute casi tanto como disfruté de ella. Y espera que diosa provea que la pueda volver a visitar, aunque sabe que si la ocasión pinta para esta gallega despegada pasaré el verano (el del hemisferio sur) en algún hostel del este y sólo regresaré para tomar un vuelo hacia algún país del que no tenga sello en mi pasaporte (España también cuenta, porque de hecho no tengo sello).
Y ahora que lo pienso, la muy jodida me haría la competencia con su blog, entre ella y La Media Kármika tendrían historias para llenar un libro (de auto-ayuda), secretos para chantajear y chismorreos para difundir...uh, qué mal rollo! Menos mal que por suerte las paredes (quitando las de Vélmez) no hablan...
De ánimo: bien con toques de nostalgia. De salud: bien con toques de nostalgia.
Hoy que he pillado sitio en los habitáculos para conexión Wi-Fi de la terminal de 3 cruces no me muevo de aquí hasta que sea imperiosamente necesario.
Los días pasan a una velocidad impresionante. Aparentemente no tengo nada que hacer, cada día hago lo que me apetece, a mi ritmo. Estoy, lo que se dice acá "al pedo". Sin embargo lejos de tener alguna sensación de aburrimiento o estancamiento estas dos últimas semanas han pasado para mi volando. Se me hace muy lejano en la memoria aquellos días de primeros de Julio de desconcierto, miedo por el devenir del futuro y de la gripe A. Ahora, mucho más serena y sana, me estoy dejando llevar por "otro tipo de sensaciones". Que nada teman los que me conocen poco, no hablo de ningún tipo de sensación que requiera de psicotrópicos, nada más que los que segrega de forma natural nuestro propio organismo ante algunos estímulos que en el momento y lugar menos pensado nos encontramos en el camino, ya sea por arte de magia, de las estrellas, de diosa, qué más dá.
Ando buscando laburo en hostels en Montevideo para no gastar el dinero mientras planeo mi próximo paso (no me aventuro a decir "mi regreso" porque cada dos por tres cambio de opinión), y nerviosa también porque se acerca el dia C, es decir, el día que llega Carol y nos reencontremos, oooootra vez, Buenos Aires, Lautaro, Nuria y esta vez además mi "niñadelasmonjas" xD
El cielo de Uruguay me sigue brindando su infinita belleza cada noche y al regresar a casa cuando me bajo del 221 le voy mirando a ratos para no meterme en algún socavón por andar con la boca abierta. Le agradezco que esté ahí y me acuerdo de tod@s vosotr@s, que estáis ahí también, bajo el mismo cielo aunque un poco cambiado, y que os acordáis de mi, y os mando todo mi cariño y me pongo un poquito triste también, porque os echo mucho de menos y porque (obí obá) cada día os quiero más.
Pues voy a tener que encomendarme a las estrellas.
Sábado 11 de julio de 2009.
Escribo desde villa Bruji, entre catarros y virus intestinales, de momento esquivando la gripe A. A ratos cuido de Laura (suyo es el virus intestinal) y a ratos ella cuida de mi catarro. Desde la camita y viendo de reojo la programación de la televisión pública uruguaya (¿qué parte de Batman es la que aparece la Batgirl?), estamos disfrutando de un perfecto plan de sábado tarde-noche, y la verdad que no es ironía, con previsiones de mínimas bajo cero no apetece poner una patita fuera del edredón.
Decía que voy a tener que encomendarme a los astros porque, como algunos ya saben, mi futuro a medio plazo (como me gusta puntualizar) es más incierto que nunca. No obtuve plaza para empezar a estudiar en septiembre y la verdad que este pequeño contratiempo (tengo que empezar a relativizarlo) me cayó demasiado mal. Estas semanas le he estado dando vueltas y más vueltas a todo el asunto y, aunque sigo en ello, comienzo a pensar que las respuestas han de venir por sí solas y no forzar mis próximos pasos en la medida que pueda.
Por lo pronto, empiezo a disfrutar de mi casita en Lomas de Solymar, un poco fría, pero muy acogedora y bonita. Después de un par de semanas haciendo vida de claustro para curarme este trancazo y seguir burlando la gripe chanchina empiezo a tener planes sociabilizadores para los próximos días : cinemateca con Laura, La edad de hielo en 3D con los CS y una posible excursión a Punta del Diablo.
A más largo plazo espero ansiosa la visita de Carol, ^_^ me siento como si empezara de nuevo el viaje, sólo que en invierno y formato exprés. ¡La mini quedada de EGB se traslada a Argentina! Jajaja esto sí es poder de convocatoria xD
Cuando pueda subiré fotos de la casita.
De salud: me remito a lo dicho. De ánimo: con la cabeza inútilmente a mil.
Nuri.
Reporte de última hora: las dos amanecimos mucho mejor, y hoy lunes yo en particular estoy bastante recuperada, el remedio casero a base de cebolla, jengibre y miel funciona.
Consecuencia de ir atrasando las pocas pseudo-obligaciones es que se me acumulen los blogs y tenga que hacer un resumen de las últimas semanas con todo el dolor de mi alma (más o menos) porque no me gusta dejar de dedicar todo el tiempo que se merece cada bonita experiencia que vivo semana a semana.
En la semana sexta y parte de la séptima me instalé en casa de mis tíos Cristóbal y Yolanda. Lo pasé muy bien allá con ellos, con mi primo Kevin y no tan bien con pequeño león “Wisi” xD.
Julie organizó una súper cena francesa con productos que le había mandado su familia y que quiso compartir con todos nosotros en la casa de Jana, que muy amablemente (demasiado!) y junto a su mamá nos abrió las puertas de su hogar, su cocina, su terraza, en fin, que se la invadimos los CS de Guayaquil a ritmo de salsa y cumbia, y más tarde a grito pelao con el karaoke, mientras otros daban un toque circense al ambiente con demostraciones de piro-malabarismos.
El martes hicimos cena y farra de despedida, parece ser que estamos en estación de partidas y despedidas, sobra decir que lo pasé en grande, para muestra las fotos.
El miércoles aprovechando el cumpleaños de mi abuelito me terminé de despedir de mi familia. Esta vez la emoción fue mucho más sosegada que la última. La experiencia de saber que por muy difícil que parezca cuando uno menos se lo espera puede encontrarse de repente preparando de nuevo una visita a Ecuador me ayudó mucho a tomármelo de una forma más alegre, feliz de poder estar ahí de nuevo, aunque fuera diciendo “Hasta luego”, pero ahí.
El viernes amanecí en Buenos Aires. Y...¿me atreveré a decirlo? ¡Me sentí feliz de estar aquí de nuevo! Dicen que hace frio, la gente anda por la calle con abrigos dignos de una estación de esquí quejándose de que lo que mata es la humedad. Pero yo me siento bien, el Sol no ha dejado de salir ni una mañana desde que estoy aquí, entra por la ventana y me calienta los bracitos mientras tomo un matecito, escucho funk y escribo en mi laptop.
Me he reencontrado con amigos, con mi querido Juan Pablo “Tano” (rey!), con mi también querido Edu, con mi irreemplazable Lautaro, con mi adorada niña Sonia (la sorpresa de la semana!!!), y aún estamos en ronda de contactos.
Para sorpresa mia me entero de que este viernes Xoel López toca, de nuevo, en Buenos Aires, y yo ya no sé si terminar de encomendarme a las estrellas, al destino, o a lo que sea, me siento feliz de que todavía haya cosas que me dejen con la boca (felizmente) abierta.
Ahora suena musiqueta brasilera de fondo, vamos vamos que me pilla el toro y hoy cocino para Sonia (pobre! No sabe a lo que se expone).
De ánimo: “Ningú ho ha demanat però fa un gran dia!”. De salud: pues a ratos acatarrada, a ratos no.
Copioso último desayuno con Lirón, en el mejor hostel en el que he estado hasta el momento. Hostel Galápagos, en Quito.
Las más lindas de la noche.
Guayaquil, 11 de junio de 2009.
Semana VI
Burf!!! Llevo tal desfase con el blog, las semanas, etc. que ya se me juntan y no sé por dónde me quedé ni por dónde continuar. Los días en Cuenca pasaron, simplemente, entre un amago de catarro, nubes, buen cine casero y mucho sueño, que ya me hacía falta.
A mi regreso me tocó armar la mochila de nuevo para el sábado partir corriendito para Montañita, por fin, con amig@s y algunas efímeras visitas de CS, a celebrar la enésima despedida de Xofre. Por mi parte, y tengo que reconocerlo, cualquier excusa era válida con tal de quitarme la espinita de saber que Montañita existía, estaba a tan sólo 3 horas en carro, y yo aún no la había estrenado (¡y eso no puede ser!). Cerveza barata, reggetón y arena muy pegajosa fueron los ingredientes principales en una noche en que lo pasé en grande, de nuevo, gracias a tod@s los que vinisteis e hicisteis que lo pasara tan bien. El domingo amanecimos bastante bien, porque en realidad dormimos bastante (será que nos hacemos mayores) y después de tomar unos cuantos jugos y batidos deliciosos (no se por qué la comida preparada en un carrito por un señor de apariencia nada higiénica es la que siempre sabe mejor) paseamos por esa playa rebonita, para decirle, algunos de nosotros, el último “hasta luego”.
Por causas ajenas a la organización mi viaje por la costa ecuatoriana hacia Esmeraldas se canceló y como a mi no se me cae la casa encima el lunes por la noche salí lista para Quito a reunirme con mi amiga Lirón. Apenas visitamos y paseamos más allá de cuatro cuadras del hostel, pero no nos hacía falta, lo que ambas necesitábamos era hablar con una amiga, aunque fuera en inglés. Así, en buena compañía (como casi siempre) y en un ambientazo pre-eliminatorias del mundial 2010 entramos en la semana VII, penúltima de mi estadía en la mitad del mundo. Vaya, ahora se me ocurre un juego de palabras (súper original) con la semana IV y el país que me está acogiendo...en fin.
De ánimo: la ansiedad me come por dentro, o mejor dicho, me lo como tooooodo. De salud: reteniendo líquidos.
En el próximo capítulo: Ecuador ganó 2-0 a Argentina en Quito (esto sí es más probable que algunos no lo sepan), me cambio de casa, y mañana tenemos mega cena francesa por cortesía de Julie en plena jornada de ley seca previa a las elecciones del próximo domingo.