divendres, 4 de setembre del 2009

Couchsurfing Rosario por Carol Sánchez.






¡¡Menuda responsabilidad y presión que me mete esta niña!! Una que es fiel seguidora a su blog de viajera, y ahora me concede el gran honor a mí de escribir sobre nuestro querido Lissandro. Claro que la ocasión merece la pena, cuanto menos por intentar agradecer su solidaridad y “buena honda”.
Me presento, soy Carol de Barcelona y resulta que durante algo más de 2 semanas he podido compartir un pedacito de viaje con Nuria. Pero ahora solo me toca escribir de mi primera experiencia de Couchsurfing en Rosario (Argentina).

Todo empieza cuando el alojamiento en Rosario estaba prácticamente agotado, así que Nuria me propone que intentemos localizar a alguien que tan amablemente nos aloje en Rosario (según ella por alojar a 2 peazos de españolas tenían que haber hostias). Y hostias, tampoco es que hubieran, pero gente amable que respondía a nuestra solicitud sí. Entre ellos, Lisandro un chico de 20 años que vivía solo y que estaba dispuesto a alojarnos por una noche a este par de españolitas.

La llegada a las 7 h de la mañana no es que fuera triunfal, después de estar 6 horas en ómnibus cabeceando entre aire acondicionado y calefacción, además de algún susto que me lleve con el despertar de Nuria (solo con eso te da para hacer un post entero, ¿eh Nuria?) nos esperamos 3 horas en la estación sin hacer absolutamente nada salvo reírnos hasta llorar que no es poco. Cuando llegamos a casa de Lisandro, después de acicalarnos, nos lleva a recoger a unos amigos suyos para ir a un asado con más gente de Couchsurfing de Rosario. Después visita guiada con la gente del asado que se ofreció a enseñarnos su ciudad y tomar algo, en una tarde más que agradable.
Lisandro nos llevó al estadio del Newels Old Boys, cuna de Messi para que pudiéramos hacernos la foto con la bufanda del Barça, que últimamente viaja más que Pancho y Miel. Cenita en casa de Lisandro donde Nuria quiso ser tan buena huésped que por hacer la cena casi se deja media mella en el intento, para que luego digan que no sabe cocinar (pero empeño le echa un rato), acompañada de unas risas y unas cuantas confidencias personales hasta que el agotamiento nos pudo.

Al día siguiente levantarnos prontito y aunque incumplimos nuestra promesa de despertar a Lisandro para que estudiara, nos dio tanta penita verlo dormido y “calentó”, pudimos despedirnos más tarde de él y dejarle además de un agradecimiento en la heladera como se mereció por ese recibimiento que nos dio, la receta española mejor guardada… “Como hacer ali-oli”. Espero habernos ganado el gran honor de conservarnos la nota en el puesto de honor de la heladera durante un tiempo, al menos.

Y hasta aquí, por partida doble, mi primera experiencia de Couchsurfing y de escritora de este blog. Espero Nuria, que no pierdas fans fieles ni mucho menos amistades por mi incorporación. Para mi ha sido todo un honor, además de dejarme un buen sabor de boca al recordar nuestro viaje. Mil besos!

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada