dilluns, 19 d’octubre del 2009

Los parques de atracciones.





Primer ejercicio "íntegro" del curso de stand up, más o menos adaptado al vocabulario del otro lado del océano (Atlántico).

Hubo una vez, hace mucho tiempo, en que los alienígenas vinieron a la tierra para dominarla...peeeero se encontraron con un grupo de gallegos. Intentaron la conquista por todos los medios...lo intentaron usando la fuerza bruta, pero fuerza bruta que era una gallega cuadrada, obviamente se puso de nuestra parte. Así que viendo que no iba a ser tan fácil empezaron a pensar y pensar cómo podían hacerlo para aturdirnos, lavarnos el cerebro, torturarnos con sofisticada tecnología en campos de concentración...e inventaron los parques de atracciones.

Hay que decir que el primero lo abrieron en España, pero estábamos un poco duritos para tanto cambio. Fíjense que cuando inauguraron la atracción del barco vikingo, fueron y entre 20 gallegos lo cogieron...y previo paso por el astillero y doble capa de barniz lo echaron al atlántico. Y claro que después de varios intentos los extraterrestres se cansaron de mirar al horizonte y ver aquello que parecía el hundimiento del Titánic versión Love Parade con tanta bombilla de colores.

Ya sé qué están pensando, que estoy loca de atar, pero cómo si no se explican lo de Walt Disney. ¡Está claro! ¡Lo mandaron los extraterrestres para que construyera Disneyland! ¿¿¿Por qué sino se iba a mandar criogenizar??? ¡¡¡Porque era extraterrestre!!! ¡Y Michael Jackson! Bueno, que era extraterrestre no es ninguna novedad, pero se mandó construir un parque de atracciones en el patio de su mansión. Yo me imagino a Michael Jackson pidiendo consejo a Walt Disney: “oye, Walt, yo tengo un sueño de ver mi mansión llena de niños...y no sé cómo hacerlo.” y Walt Disney : “y...no sé moreno,...mira que a los niños del gusta jugar en las camas elásticas...” y ahí él asoció “niños-cama-niños-cama” y en fin, que los extraterrestres también se confunden.

El primer indicio de que los parques de atracciones son una conspiración alienígena es la misma entrada al parque. Un circuito serpenteante que, claramente está diseñado para ratones de laboratorio...y aunque al final no hay un queso sí hay otro indicio que confirma mi teoría...un ratón de metro ochenta, que usa pantalones ¡y guantes!, con una cabeza con suficiente tamaño para tener su propio campo gravitatorio, que los niños que se acercan demasiado corren el riesgo de quedar atrapados flotando alrededor de ella, se han dado casos de padres que han tenido que dejar ahí a sus hijos...y cuando el ratón pasó a parecer un planetario lo han mandado a trabajar a un parque temático sobre ciencias del espacio.

¿Y el tiovivo? ¿qué me dicen del tiovivo? Una pasarela giratoria de equinos atravesados con un palo, díganme sino es una tortura subir ahí a un niño, que el pobre cuando baja después de 10 minutos dando vueltas, con esa música medio diabólica y las luces de colores intermitentes no sabe si ha hecho una regresión a Woodstock o quiere matar a toda su familia.

Y luego está el tren fantasma, que nosotros, adultos, como ya estamos metidos en la conspiración alienígena llevamos a nuestras criaturas para empezar a traumatizarlas. Entonces llevas a tu nene, lo montas en el carricoche mientras le vas diciendo “si no da miedo, si verás que te vas a reir, ¡mira a tu primo como no tiene miedo!” y te despides con la mano mientras murmuras a tu marido entredientes “¡ay! Pobre, se va a cagar a sustos...” ¿por qué???? ¿¿¿¿¿por qué los adultos somos así??????¿¿¿por qué esa necesidad de torturar a nuestros niños?????? Porque ya nos han lavado el cerebro a nosotros... Y si a estas alturas de la vida y del parque no estamos lo bastante absorbidos por ellos...nos queda la prueba final, la prueba de fuego, la definitiva: encontrar el coche a la salida.

La salida de estos parques está llena de hombre y mujeres dubitativos, sin alma de voluntad, abandonados por sus familias después de años de búsqueda del auto... Y una que se conoce el mundo de los párquings cuando llega se preocupa de anotar dónde deja el coche, que si no los hicieran los extraterrestres serían mucho más sencillos...tendrían un color y una letra, como los de toda la vida. Pero ellos le ponen que si dibujitos, que si matices,...que una en un arrebato desesperado agarra al encargado y le muestra” le juro que yo lo estacioné en el pasillo de la Sirenita, esquina Jorobado de NotreDamme cruce con Pinoccio”... y el encargado: “pero señora, usted está en el pasillo Mary Poppins calle de Aladín subida de la Bella y la Bestia” que para bestía ya estás tú, que a esas alturas lo único que quieres es agarrar el paraguas de Mary Poppins y convertir al encargado del parqueadero en caballito de tiovivo.

Pero no lo haces, no lo haces porque para entonces ya te has rendido, no lo sabes pero ya perteneces al lado oscuro, y sólo te queda esperar haber hecho bien tu parte del trabajo y haberte ganado tu merecido pase de temporada.


1 comentari:

  1. Puestos de pie aplaudimos a rabiar, hasta que nos duelen las manos.¡bravo!¡bravo!¡bravo!

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