dissabte, 9 de maig del 2009

Un ratito de soledad, recapitulando.











Guayaquil, 7 de mayo de 2009.




Como ya expliqué a prisas y corriendo ya estoy en Guayaquil, en casa de uno de mis tios. Llegué el martes pasado 28 de abril, después de un laaaaaargo viaje desde Lima. Me instalé en casa de mi tio Elias, y desde el primer día me uní al ritmo de toda la familia, mi tia Grecia, mis primas Grecia y Zeneida y mi primito Joseph. Bueno, a Joseph aún no le he cogido el ritmo, tiene 3 años y la mecha que tiene me hace sentir mayor. Aquí el día empieza pronto para todos, a las 6 de la mañana suenan todos los despertadores, aunque yo me quedo remoloneando en la cama enterándome a ratos de los ruiditos propios de la premura de esas horas, que si la ducha, la licuadora, los platos del desayuno... hasta que suena mi alarma a las 7h. Entonces me levanto y al ritmo “Nuri” me preparo mi taza de té, que voy tomando mientras pico mi fruta en un bol, le añado un par de buenos puñadotes de cereales y luego el mejunje del que disponga, a veces jugo, a veces “Ades” y cuando no leche de soya, que aquí sí que hay. Me lo tomo todo mientras intento pillar las noticias en algún canal de la televisión ecuatoriana, a las que aún no he cogido el horario. Hasta hoy después de este ritual cada día venía alguna salida distinta, ir a gastar tiempo y dólares en el cíber del Riocentro (como ahora), visitar a mis abuelos, ir a la Bahía con mi prima Grecia, etc. Pero desde hoy y en adelante las mañanas las pasaré colaborando voluntariamente con Acorvol. Entonces, después del desayuno lo que hago ahora es irme al paradero de carros (o parada de autobuses) y tomar el 57 (2) hasta las oficinas de la asociación. Acorvol es la Asociación Coordinadora del Voluntariado del Guayas, y en principio les ayudaré a nivel administrativo, y más adelante empezaré también a colaborar en alguna de sus áreas de actuación que son educación, niños y adolescentes, salud, discapacitados y rehabilitación y adultos mayores. Esta será mi ocupación mañanera algunos días a la semana, por las tardes el próximo martes y jueves empiezo clases de...SALSA, MERENGUE Y BACHATA! De momento creo que he cumplido mis objetivos de buscarme alguna ocupación durante estas semanas en Ecuador, y realmente espero pasármelo bien.
Las tardes en la casa también son bien tranquilas, se come a las 12'30 y se cena a las 19'30h. Así que las tardes-noches son largas y para mi a veces en exceso inactivas. La ciudad es peligrosa a todas horas, pero de noche lo es aún más, entonces nadie sale de su casa a partir de cierta hora y hay que buscar algún entretenimiento de interior. Yo estoy leyendo mucho y aprovechando estas horas para escribir e-mails tranquilamente y enviarlos otro día desde el centro comercial.
Sigo en proceso de adaptación. Adaptación a la nueva situación, horarios y cultura. Sinceramente lo que estoy aprendiendo poco a poco de la sociedad de este país del que no puedo evitar sentirme parte en un porcentaje, no deja de sorprenderme cada día. A veces para bien, a menudo para no tan bien. Sin embargo soy prudente en mis impresiones, soy consciente de que está siendo un shock para mi por muchas razones (la cultura de la que provengo, los hábitos adquiridos en los últimos 3 meses de absoluta autonomía, etc.) y que a menudo lo que más nos llama la atención de un lugar nuevo es lo menos bonito, por eso intento digerirlo todo a su tiempo y no formar opiniones apresuradas.
Por otro lado también está siendo un proceso de “familiación” intensivo. Mis abuelitos, tíos y primos están entusiasmados con poder enseñarme Ecuador y estamos aprovechando los fines de semana, cuando la mayoría de ellos no trabajan, para irnos de excursión. El fin de semana pasado fui a la costa con mi tio Cristóbal, su mujer Yolanda y Kevin. Estuvimos en la casa de la hermana de Yolanda y lo pasé muy bien, conociendo a mi primo y charlando con Yolanda, que es un amor de mujer. Este próximo domingo es el día de la madre aquí y se celebra por todo lo alto (como todo). Con desfiles, conciertos, actividades especiales en los colegios, serenatas, mariachis, etc. y obviamente lo pasaré en casa de mi abuelita. El siguiente fin de semana nos vamos a la montaña a la casa de un primo de mi papá con los abuelos, y el siguiente...quién sabe, pero de momento tengo una agenda bastante apretada ;-)

No quiero olvidarme de dar las gracias a José y a su familia, en Lima. Por mediación de Rafa (Cusco) cuando bajé del autocar en Lima tuve la enorme y agradable sorpresa de encontrarme con que José me estaba esperando para llevarme a casa de su familia. Allí pasé todo el fin de semana, aprendiendo nuevas y típicas recetas limeñas y mejor aún degustándolas todas gracias a las manos mágicas de su mamá y su abuela. Conocí el centro de la ciudad y el barrio de Barranco, con Marita y Marce, que me acompañaron y me hicieron de guías, a pesar de que ellas insistan en que no saben mucho sobre la ciudad, no es cierto. Entre todos me mimaron mucho y me hicieron sentir mejor que bien, lo pasé en grande. ¡Gracias gracias gracias! Os extraño.

De ánimo bien. De salud bien.

1 comentari:

  1. es bonito que te veyas adaptando a la nueva vida sin perder tus raices.todo esto te enrriquecera muchisimo como persona,y espero que sepas aprobecharlo muy bien. Sigue la norma que te marquen ahi y no salgas de nit, que ya te han avisado que la ciudad es peligrosa,no olvides cuidarte y que te queremos mucho.un beso y un abrazote.

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