divendres, 22 de maig del 2009

Semana III

Feria laboral en la Universidad Católica



Día de la madre en casa de la abuela.


¿Qué es esto que me han puesto en las manos? Ah! creo que los llaman "bebés"...



Miel, Pancho y un chancho.



Abuelito dime tú.


Guayaquil 23 de mayo de 2009.

Sin novedades importantes al frente, la semana “tres” transcurrió de lo más predecible y tranquila. Por las mañanas iba un rato a la asociación a echar una mano en la preparación de la feria laboral de la Unversidad Católica que tuvo lugar el viernes pasado en el recinto de la misma. La jornada fue interesante, más que por captar futuros voluntarios (que era la finalidad de nuestra tarea) porque por primera vez entré en una universidad privada, y ésta en particular es una de las más exclusivas de la ciudad. Pude apreciar hasta qué punto el dinero y la raza hacen la diferencia en esta sociedad, y así empezar a comprender algunas expresiones y formas de pensar que hasta el momento me habían sorprendido por no entender que hay varios tipos de discriminación racial. Vi jóvenes estudiantes muy parecidos entre sí, calcaditos estéticamente, gestualmente, y sin embargo muy distintos a todo lo que se ve unas cuantas paradas de metrovía más al sur. Sigo reflexionando sobre la experiencia.

Seguí con mis visitas casi diarias a las proyecciones del festival Encuentros del Otro Cine EDOC, (donde, por cierto, la mayoría del público parece venir de una de esas universidades como la mencionada) visionando documentales realmente muy interesantes y emocionándome particularmente con Rough Aunties, de Kim Longinotto. Muestra cómo un grupo de mujeres de Durban, Sudáfrica, trabajan para proteger a niños de la zona maltratados, explotados y abusados. Sin palabras, aún me quedo bloqueada cuando rememoro la película.

El martes de la pizza se convirtió en “martes gastronómico” y el grupo de CS Guayaquil fuimos a cenar arroz con pollo y menestra a “El fogón del cholo”, gran nombre y gran rincón para disfrutar de los platos típicos del país, generosas raciones y pequeños precios. Después nos fuimos a las Peñas (por fin!) y esta vez sí que subí los cuatrocientos escalones que hay hasta el faro del cerro, desde el que se tiene una vista excepcional de la ciudad.

La clase de baile del martes fue en especial torpe, espero que fuera por la falta de sueño y que éste no sea mi límite de agilidad. Eso me desmoralizó, y sumado a la tremenda resaca de ayer decidí hacer campana para irme a pasear por el Malecón y pensar un rato, pero esto ya forma parte de la semana IV.

Una buena noticia, no, no, no, no! una GRAN NOTICIA, gracias a mi amiga Laura (mi hermanita nómada, mi bruji) ya tengo casa en Uruguay!!! Por lo que me ha explicado es una casita monoambiente con jardincito, al lado de la playa y a una hora de Montevideo, muy cerquita de su casa también. Será “mia” del 15 de julio a últimos de agosto, y pensar en esto me pone refeliz, ^_^ se me pone una sonrisa cuando pienso que en muy poquito ya volveré a estar bajo ese cielo que no tiene comparación ni competencia con nada que yo haya visto hasta el momento, volveré a las calles de arena, a las noches negras.

De ánimo: pensando en Uruguay. De salud: bien.

Última hora: Mañana me voy a primerísima hora para Cuenca y vuelvo el domingo por la tarde.

1 comentari:

  1. me gustan las fotos, podemos veros a todos.besos paratodos.cuidate.

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