Y
por qué no puedo decir las cosas, por qué no puedo decir lo que pienso, por qué
mi voz lastima, por qué mis dientes son un filtro de lo que quiero. Por qué
sueño y grito y vuelvo a gritar en mis sueños, por qué no se los quiero contar a nadie, por qué callo lo que siento, por
qué habla mi estómago y por qué no habla mi boca. Por qué si abro la boca lanzo
patadas, por qué mis pies siguen anclados al piso. Por qué mi cabeza es mi
jaula, por qué me tragué la llave, por qué no quiero dártela, por qué quiero
publicarla, por qué me protejo y me torturo, por qué me reto y me castigo: niña
mala, niña mala, eso no se come, eso es caca, cortala, cortala.
