dilluns, 21 de setembre del 2009

Sin novedades II

Montevideo, 2,40 a.m..


Como ya me ocurrió en marzo al instalarme por 4 semanas en Buenos Aires, me encuentro con que no tengo novedades viajeras para explicar. Llevo ya dos meses y medio más o menos establecida en Montevideo. Teniendo en cuenta mi ritmo nómada de este año se podría decir que por fin me he quedado quieta en un mismo sitio, aunque desde julio haya vivido con Laura unos días, en la casita iglú unas semanas, haya vuelto a viajar por un par de semanas también y ahora esté viviendo en un hostel.


En septiembre empecé a trabajar y vivir en el Palermo ArtHostel de Montevideo. Es un albergue muy lindo en un barrio no tan lindo aunque muy cerca de algunas ubicaciones interesantes, Estamos a unas pocas cuadras del Parque Rodó y de la Rambla. A unas pocas más del parque de diversiones y a unas cuantas más de la Ciudad Vieja, que es algo así como el mismo meollo de lo más céntrico y turístico.

Aunque vivo en el hostel realmente hago poca vida en él. No me gusta pensar que vivo en el lugar de trabajo, aunque lo pase bien aquí y los estudiantes y los mosquitos del tamaño de pequeños aeroplanos que también viven acá son buena gente intento pasar parte de la semana fuera.


Para empezar los fines de semana me llevo el petate a casa de Diego, y de ahí planeamos qué hacer. Este finde estuvimos en Villa Bruji echando una manita a Laura con el pasto. No fue mucho, la verdad, si la intención fuera lo que contara no habría quedado medio terreno por cortar...pero yo al menos lo pasé bien. Fue la excusa perfecta (aunque en realidad me sobran excusas, buenas y malas, para pasar un rato con mi reina mora Laura) para cenar pizza, comer chocolate, tomar vino, hacer crepes con dulce de leche y marranadas varias con la comida y combinaciones de sabores pocas veces vistas anteriormente. Aprendí a cortar césped, cada día estoy más cerca de ser una buena chicarrona del norte (en este caso más bien del sur) y aprendí que los cánidos en ocasiones sufren de insomnio.


Por otro lado me he apuntado a un curso de “Stand Up comedy”, esto es, cómo hacer y representar monólogos de humor, impartido por Alejandro Angelini. De momento sólo he tenido una clase y aunque lo he pasado muy bien y realmente es interesante ya me he preguntado varias veces quién narices me ha mandado meterme en ese “fregao”. Ya veremos cómo sale...


Por lo pronto esto es todo, cambio y corto.


De salud: ¼ acatarrada, ¼ alergicoprimavérica, ½ bien de bien. De ánimo: rebien.

divendres, 4 de setembre del 2009

Couchsurfing Rosario por Carol Sánchez.






¡¡Menuda responsabilidad y presión que me mete esta niña!! Una que es fiel seguidora a su blog de viajera, y ahora me concede el gran honor a mí de escribir sobre nuestro querido Lissandro. Claro que la ocasión merece la pena, cuanto menos por intentar agradecer su solidaridad y “buena honda”.
Me presento, soy Carol de Barcelona y resulta que durante algo más de 2 semanas he podido compartir un pedacito de viaje con Nuria. Pero ahora solo me toca escribir de mi primera experiencia de Couchsurfing en Rosario (Argentina).

Todo empieza cuando el alojamiento en Rosario estaba prácticamente agotado, así que Nuria me propone que intentemos localizar a alguien que tan amablemente nos aloje en Rosario (según ella por alojar a 2 peazos de españolas tenían que haber hostias). Y hostias, tampoco es que hubieran, pero gente amable que respondía a nuestra solicitud sí. Entre ellos, Lisandro un chico de 20 años que vivía solo y que estaba dispuesto a alojarnos por una noche a este par de españolitas.

La llegada a las 7 h de la mañana no es que fuera triunfal, después de estar 6 horas en ómnibus cabeceando entre aire acondicionado y calefacción, además de algún susto que me lleve con el despertar de Nuria (solo con eso te da para hacer un post entero, ¿eh Nuria?) nos esperamos 3 horas en la estación sin hacer absolutamente nada salvo reírnos hasta llorar que no es poco. Cuando llegamos a casa de Lisandro, después de acicalarnos, nos lleva a recoger a unos amigos suyos para ir a un asado con más gente de Couchsurfing de Rosario. Después visita guiada con la gente del asado que se ofreció a enseñarnos su ciudad y tomar algo, en una tarde más que agradable.
Lisandro nos llevó al estadio del Newels Old Boys, cuna de Messi para que pudiéramos hacernos la foto con la bufanda del Barça, que últimamente viaja más que Pancho y Miel. Cenita en casa de Lisandro donde Nuria quiso ser tan buena huésped que por hacer la cena casi se deja media mella en el intento, para que luego digan que no sabe cocinar (pero empeño le echa un rato), acompañada de unas risas y unas cuantas confidencias personales hasta que el agotamiento nos pudo.

Al día siguiente levantarnos prontito y aunque incumplimos nuestra promesa de despertar a Lisandro para que estudiara, nos dio tanta penita verlo dormido y “calentó”, pudimos despedirnos más tarde de él y dejarle además de un agradecimiento en la heladera como se mereció por ese recibimiento que nos dio, la receta española mejor guardada… “Como hacer ali-oli”. Espero habernos ganado el gran honor de conservarnos la nota en el puesto de honor de la heladera durante un tiempo, al menos.

Y hasta aquí, por partida doble, mi primera experiencia de Couchsurfing y de escritora de este blog. Espero Nuria, que no pierdas fans fieles ni mucho menos amistades por mi incorporación. Para mi ha sido todo un honor, además de dejarme un buen sabor de boca al recordar nuestro viaje. Mil besos!