
Hoy que he pillado sitio en los habitáculos para conexión Wi-Fi de la terminal de 3 cruces no me muevo de aquí hasta que sea imperiosamente necesario.
Los días pasan a una velocidad impresionante. Aparentemente no tengo nada que hacer, cada día hago lo que me apetece, a mi ritmo. Estoy, lo que se dice acá "al pedo". Sin embargo lejos de tener alguna sensación de aburrimiento o estancamiento estas dos últimas semanas han pasado para mi volando. Se me hace muy lejano en la memoria aquellos días de primeros de Julio de desconcierto, miedo por el devenir del futuro y de la gripe A.
Ahora, mucho más serena y sana, me estoy dejando llevar por "otro tipo de sensaciones". Que nada teman los que me conocen poco, no hablo de ningún tipo de sensación que requiera de psicotrópicos, nada más que los que segrega de forma natural nuestro propio organismo ante algunos estímulos que en el momento y lugar menos pensado nos encontramos en el camino, ya sea por arte de magia, de las estrellas, de diosa, qué más dá.
Ando buscando laburo en hostels en Montevideo para no gastar el dinero mientras planeo mi próximo paso (no me aventuro a decir "mi regreso" porque cada dos por tres cambio de opinión), y nerviosa también porque se acerca el dia C, es decir, el día que llega Carol y nos reencontremos, oooootra vez, Buenos Aires, Lautaro, Nuria y esta vez además mi "niñadelasmonjas" xD
El cielo de Uruguay me sigue brindando su infinita belleza cada noche y al regresar a casa cuando me bajo del 221 le voy mirando a ratos para no meterme en algún socavón por andar con la boca abierta. Le agradezco que esté ahí y me acuerdo de tod@s vosotr@s, que estáis ahí también, bajo el mismo cielo aunque un poco cambiado, y que os acordáis de mi, y os mando todo mi cariño y me pongo un poquito triste también, porque os echo mucho de menos y porque (obí obá) cada día os quiero más.