diumenge, 29 de març del 2009

Donde dije digo...

¡Oh! ¡Sorpresa! ¿Alguien iba a ir en tren hasta Uyuni? Pues por suerte que un par de días antes Goretti me habló de Tupiza, un muy lindo pueblito a 2 horas de autobús desde la frontera. Y digo por suerte porque el autocar que me tenía que dejar en Villazón a las 12h para tomar el tren que sólo sale los sábados y los miércoles hacia Uyuni a las 15h ha llegado a las 16h!!!!! Ole Ole y Ole! Y de nuevo SUERTE que el día anterior Lore puso el grito en el cielo cuando le dije que no había probado los alfajores Havanna y me dijo "mañana en la terminal mismo te compras uno, no podés irte sin probarlos", y bueno, SUERTE de mi gula porque me compré una cajita de 6 alfajores y han sido mi alimento principal hoy, día en que la compañía de transporte Balut ha decidido que "todas las comidas incluídas" precisamente excluían el desayuno y el almuerzo del segundo día de viaje ininterrumpido... Por lo demás estoy bien, ya he vuelto a rellenar mi vacío interior con una deliciosa milanesa y su guarnición correspondiente (un bocata de chicle me hubiera parecido delicioso en el estado en que he llegado...). Feliz de seguir en ruta. Mañana temprano salgo para Uyuni haciendo un tour de 4 días en jeep, con otras 3 personas que ojalá diosita que hablen castellano. Visitaremos desiertos, salares, dormiremos en casas sin luz eléctrica ni agua caliente (ojalá diosita que estas tres personas también aprecien el cuidado de la higiene corporal), y veremos indígenas "ooohhhhhh". Cuando pueda volveré a escribir. Besitos a todos, os quiero mucho.

De salut: bien. De ánimo: genial.

dimecres, 25 de març del 2009

No llores por mi Argentina.


En mi cumple con Goretti ("la, la, la, la").


Puesta de sol en Montevideo con Laura.



Aprendiendo a cocinar con Lautaro (él cocina, yo observo)



¡Que los cumpla feliiiiiiizzzzz!



Xoel López e Interama.


Me despido de este precioso país que tantos buenos ratos me ha aportado. Lo mejor que me llevo son las personas maravillosas que me he encontrado por el camino. Aquellas en las que pienso cada vez que alguien me pregunta "¿y qué es lo que más te ha gustado de Argentina?", y yo contesto "los paisajes son preciosos, sobre todo el interior" cuando en realidad quiero decir "Rosa, Lore, Laura (Uruguay), Adrian, Lautaro, Flo, Pablo, Goretti, Ambar, Diego, Cristian (Chile), Juanse, Guille, Edu, Edy, Miquel, Helena, etc". Me da pena marcharme, dejar atrás a tanta buena gente, personas que me han hecho levantarme con una sonrisa (ya sé que tampoco es muy difícil en mi) y lo más importante, han hecho que llegada la noche me acostara con, de nuevo, una sonrisa. Me han apoyado, ayudado, animado, cuidado, y todo con el único interés de hacerme sentir bien en su compañía. Sobra decir que todos lo han logrado con creces. A todos les deseo suerte, y que sus sueños se conviertan en planes, pues sólo poniéndose en marcha se pueden hacer realidad. A todos los llevaré siempre siempre siempre en el corazón, por lo dicho, ellos han construido aquello en lo que se ha convertido mi paso por acá hasta el momento. Sé que a algunos no los volveré a ver nunca, pero a quienes sólo lo sabremos con el tiempo. También sé que a otros los volveré a ver, pero cuándo y cómo, tampoco lo sé. Sin embargo no estoy triste. No puedo. Sólo siento felicidad por haberles conocido y haber compartido mi vida con ellos durante estos dias Siento que he cerrado un ciclo acá y la emoción de emprender la marcha de nuevo y de saber que en 72 horas estaré en un nuevo país, donde me esperan nuevas personas y situaciones que aún no puedo imaginar no me deja sentir nostalgia, tan sólo infinita gratitud por un lado, y curiosa impaciencia por el otro.

Esta noche es el último concierto de Xoel López, por supuesto estaré allí, por si alguien lo dudaba.

Mañana será un día raro, frenético, estresante, divertido, de preparativos de última hora y joda de despedida. Y el viernes a las 10am estaré tomando el omnibus para Villazón (Bolivia), llegaré el sábado a las 12pm y a las 15pm tomaré el tren para Uyuni, donde llegaré el sábado a las 00h. Es decir, que voy a estar casi 40 horas en la carretera sin descanso. Por lo que Mami y Papi no os preocupéis si hasta el lunes no doy más señales de vida cibernética.

Pongo algunas fotos, las últimas de mi estadía en Argentina. Besito.

De ánimo: muy b ien. De salud: Perfect.

PD: Aunque parezca coña estoy a prendiendo a pensar en términos culinarios, es decir, a cocinar e improvisar. Me está costando lo mio (por desgracia de mis pacientes comensales) pero me siento orgullosa. ¡Gracias Lautaro por tu sabiduría, paciencia y confiarme tu cocina! Eres un buen maestro, lástima que no me quede suficiente para la clase de cocina oriental.
Sólo quería resaltar este punto, jejeje

dimecres, 18 de març del 2009

El Pinar, Uruguay. 14 de marzo.

Uhm... todo se ve de otro color y todo huele distinto aquí en Uruguay. Llevaba días dándole vueltas al anunciado post sobre La Administración en Buenos Aires, y ahora que lo pienso en frio, relajada a 10 horas de omnibus de esa gran ciudad donde “parece que el mundo se está enfadando y la gente en las calles ya no atiende a razón” me parece simplemente una anécdota exacerbada por los malos humos que estaban llenando mi pequeña e influyente cabeza. Realmente no creo que el concepto sobre ecología y reciclaje en Argentina sea muy distinto que el que tenemos (algunos) en España, en nuestra burbuja/dictadura de higiene y seguridad, sino que más bien se trata de que aquí las personas tienen otros asuntos de mayor urgencia que atender. Aún así he necesitado huir de nuevo, casi salir corriendo, y sustituir las baldosas rotas con charco sorpresa por los caminos de arena y hierba, los taxis intimidatorios por las bicicletas, los atronadores camiones de la basura nocturnos por , como mucho, los perros de Laura. Mi Laura, mi hermana en Uruguay, mi gurú y mi ángel de la guarda, dulce compañía.


Buenos Aires, 18 de marzo.

De vuelta en la ciudad que me pone la cabeza loca (¡copón!) con las pilas un poquito más cargadas después de pasar 5 días en mi particular paraíso. Ya he encontrado donde quiero pasar la mayor parte del tiempo, quiero estar en Uruguay. Tal vez algún día pueda permitirme pasar un poquito más de tiempo en ese país verde donde aparentemente la gente se toma el estrés diario y los problemas de otra manera, un poco más filosófica, hablan de energías, de piedras, de estrellas, de naturaleza. En estos días en que he intentado desconectar un poco he visitado la Feria de Tristan Narvaja con Laura y Goretti, hemos visto la puesta de Sol de Montevideo, hemos subido en el Galeón del parque de atracciones y hemos vuelto a ser niñas por unos minutos (“la la la la”). Practiqué mis nuevos conocimientos culinarios con considerable éxito, visité Colonia, fui testigo de preciosas tormentas eléctricas nocturnas allá en el horizonte (¡y de otras justo encimita nuestro!) y me compré alguna que otra alaja.

Esta noche me espera, de nuevo, concierto de Xoel López, me llamaréis pesada pero mientras él no interponga una orden de alejamiento pienso estar en primerísima fila entonando cada una de sus canciones, menos las nuevas, que espero sabérmelas ya para la semana que viene. La semana pasada me preguntó si tenia alguna petición especial, le pedí Song for Ana, a ver si hay suerte.

De ánimo: intentando impermeabilizarme. De salud: me acatarré pero ya lo estoy superando.
Próximamente: mi cumpleaños en el Mitos Argentinos, como no podía ser de otra manera.

Ayer fue el cumpleaños de Tano. Tano, lo dicho, te quiero mucho y me siento orgullosa de ser tu amiga. Enhorabuena por poder celebrar tu cumpleaños a lo nómada, yo este viernes haré lo mismo.

dilluns, 9 de març del 2009

Sin novedades

Entre el domingo 8 y el lunes 9 de marzo.

La ciudad de Buenos Aires sigue igual que la dejé hace algo más de un mes, dominada por los coches y con sus estrechitas y levantadas aceras abarrotadas por transeúntes que intentamos llegar a algún punto que, en mi caso, cambia según el día. Ayer pasé la tarde intentando encontrar un local con Wi-Fi donde pudiera tanto usar la red como conectar mi portátil a la corriente. Al final terminé en una pizzería que aparentaba combinar estos dos factores, aunque después de media hora intentando conectarme a la red me rendí, era ya demasiado tarde para arriesgarme a andar por ahí con el portátil a las espaldas. Aquí la gente está acostumbrada a que las cosas no funcionen del todo como deberían.
Como se puede deducir de estas primeras lineas no tengo nada nuevo respecto al viaje que contar así que para entretenimiento marujil de aquellos que os molestáis en leerme hablaré, pues, de mis impresiones y cortas experiencias en esta ciudad. El de hoy es un blog sobre el entorno más inmediato en el que me muevo y con una información muy light, obvio que nadie espera de esto una tesis sobre la sociedad argentina desde el punto de vista de La Nuri.
Como explicaba, en la pizzería de ayer que tenía (pero no) Wi-Fi me regalaron un clavel rosa con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer. Se me hace curioso cómo se vive aquí el sexismo. La impresión general que me da es que acá las mujeres viven a gusto en su rol de ángeles bellos y delicados que necesitan de la protección y la acción de un hombre para...no sé para qué. Los hombres por su parte también ejercen su papel de caballeros (no se si al estilo de los que ocupaban la famosa mesa del Rey Arturo o al del otro Arturo, Fernández) con una naturalidad chocante para las europeas que, como yo, no estamos acostumbradas a que nos abran la puerta del coche sin una falta de costumbre tan forzosa como cómica, a que paguen tu café sin hacértelo notar ( creo que “yo te invito” es una frase absolutamente española), a que nos ofrezcan un asiento en el bus o el metro (sin estar embarazadas de 80 meses o estar cercanas a la edad de la muerte natural). Parece un pacto entre hombres y mujeres casi perfecto “si tú me cargas las bolsas de la compra yo te tengo tu cena favorita lista”, o “tú pagas las salidas y yo pago los tratamientos estéticos”. Aquí las mujeres son objetivo constante de comentarios dudosamente aduladores a su paso ante machos, ya sea en solitario o en grupo, que no discriminan ni muestran el más mínimo criterio a la hora de lanzar sus opiniones (no solicitadas) sobre el género femenino, tanto da que sea un pibón rubio de 50 kg como la morocha de indumentaria perriflautística aquí escribiente.

Cambiando de tema, el martes pasado volví de Rosario donde pasé el fin de semana con Adri. Menos mal que fui con él y no necesitamos de la ausente movida nocturna de Rosario para pasarlo en grande los dos, riéndonos de todo y de todos (incluido de nosotros mismos) y viendo edificios grandotes importantes. Ahora estoy viviendo en el barrio Microcentro, que creo que sería el equivalente a vivir por Portal de l'Àngel, por las tiendas, los edificios modernos y las oficinas y por la proximidad con los edificios institucionales más importantes. Pero no por estar cerca del meollo underground precisamente, ese sería el barrio Sant Telmo según tengo entendido y me queda un pelín lejos. Aunque en realidad aquí los barrios son tan grandes que dentro de ellos tienen sus propias zonas de bares, boliches, tiendas, etc. El barrio está lleno de turistas (como yo) y estudiantes extranjeros, como Flo. Él (ver post sobre Bariloche) es quien me está acogiendo este mes en su departamento, es un francés muy particular fanático de los viajes y las aventuras, aficionado a casi todo lo que quema muchas calorías, con un metabolismo prodigioso - el tio come como una lima y no engorda un gramo, el otro día se comió de una sentada el arroz que yo había hecho para varios días... cosa que no me supo mal ya que eso al menos significa que me salió rico ;-) - adicto a la TV por cable, tiene un gran corazón y una gran vida interior (no habla mucho) así que por esa parte al menos en el departamento tengo un rinconcito de tranquilidad donde evadirme de los malos humos de la gran urbe y leer, leer mucho, ahora mismo Brisingr (fricada de bajo nivel que no alimenta mi cerebro culturalmente pero que me tiene enganchada, ¡qué le vamos a hacer!). Con Flo estoy visitando los rincones turísticos típicos que me dejé la última vez, muchos de los cuales, además, no aparecen en mi porquería de Lonely Planet, sin embargo la edición francesa tiene casi el doble de páginas (¿será que a los españoles no nos gusta leer o preferimos ir a nuestra bola? Yo creo que más bien es lo segundo, al menos en mi caso). Otro aspecto positivo de vivir aquí es que en la cuadra siguiente está la sala Ultra, un barecillo-restaurante donde cada miércoles de este mes está tocando Xoel López en compañía de otros artistas argentinos. Quienes me conocéis bien sabéis de mi fijación por Xoel (el artista anteriormente conocido como Deluxe) y el miércoles pasado pude acercarme a él y decirle lo mucho que me gustaba su trabajo ^_^ . En la dirección opuesta está el famoso Luna Park, un estadio del tamaño del de La Peña de Badalona, donde el sábado ví en concierto a Manu Chao (“me gusta la ensiamada, me gustas tú...”), y que el mes que viene visitará el gran Raphael (sólo falta que me traigan a Bunbury).

Estoy pendiente de averiguar si podré realizar algún curso de algo este mes y así aprovechar un poquitín el tiempo. El acceso a la información oficial aquí es mucho más complicado que en Barcelona, todo cuesta más tiempo, rodeos, y sobre todo insistencia. Esta mañana he ido a “romper las bolas” a la Subsecretaría de higiene urbana para averiguar donde puedo llevar mi basura separada (cartón, plástico y vidrio) y, sobre la percepción de la ecología en Bs As de momento sólo transquibiré la siguiente frase que me dijeron ahí mismo: “¿Y por qué quieres separa la basura? No estás obligada a hacerlo”

De salud bien (gordita), de ánimo bien (un poco aburrida).