Montevideo, 21 de abril de 2010.
Me quito el día de encima. Un día que debía haber sido un buen día, por celebrar que tengo cédula de identidad uruguaya (ya somos casi 6 millones) y que además de regularizar mi situación ahora puedo comprar pasajes de Buquebus a precio charruo (¡lo mejor de tener la cédula!). No ha sido un mal día, de hecho fue considerablemente mejor que el de ayer, pero el cansancio y la disconformidad pisciana me hacen terminar por convertirlo en una persecución mental conmigo misma. Y decido quitármelo de encima de la mejor manera que sé: con una larga y muy caliente ducha. El chorro de agua empieza a bajar por mi cabeza y mi nuca y gracias al calor se empiezan a aflojar los músculos de mis omóplatos. Mi cerebro también se empieza a relajar y empieza a soltar tensión en forma de discusión imaginaria: le peleo, tengo la respuesta perfecta para dejarle con la boca cerrada y la digo, gano, ¡si en la vida real fuera tan fácil!, no...no quiero ser así en la vida real, no me gusta discutir, por eso lo dejo para mi imaginación. Me enjabono. ¿Estoy más gorda?, ¿más gorda que cuándo?, ¿o estoy más flaca? Otra vez me olvidé la esponja exfoliante en la habitación. Hace tiempo que tengo el pelo más áspero, será cuestión de vitaminas, no... será el agua de Montevideo, seguro que tiene algo, por eso todo el mundo acá usa crema, ahora yo uso crema. ¡Qué enchastre!, estoy inundando el baño, si la mampara fuera sólo un palmo más larga...Hay mosquitos en el techo. El baño está lleno de vapor. Parece Londres. ¿Será verdad que hay tanta niebla en Londres? No recuerdo haber visto niebla cuando yo estuve. Me acuerdo del 11-M, de Picadilly Square, We will rock you y Brian May, nos llovieron trocitos de hielo, ¡qué bien lo pasé! Fue la primera vez que salí de España, Andorra no cuenta. Ha bajado la presión del agua. Será que se está llenando la lavadora. ¡La lavadora! La pusé yo. Que no se me olvide tender la ropa cuando termine. ¡Uhm! Me quedaría aquí toda la noche. Hay que cortar. Qué rico fue. Vamos a ver tele. ¿Por qué pienso en plural si estoy sola? Ay… Como dijo Scarlett O'Hara: mañana será otro día.
De salud: dentro de los párametros habituales.
De ánimo: también.
Nuri.